Ataques
Este es un
tema que tiene preocupado a todos los amantes del buceo y de los océanos. La
verdad es que solo menos de cuarenta de un total de 350 especies de tiburones
son lo suficientemente grandes y fuertes como para ser una amenaza. Se sabe que
solo cuarenta especies han atacado al hombre alguna vez.
Los
mitos y las leyendas entorno a los tiburones son mucho más dramáticas que el
numero de muertes registradas. Como información estadística y solo como
información, existe más gente herida por un rayo, que atacada por un Tiburón.
Lo cierto es que, solo unas cien personas aproximadamente son atacadas
cada año por
tiburones en todo el mundo y la mayoría de ellas viven para contarlo. Esta
demostrado científicamente que a los Tiburones no les gusta la carne humana,
pero sí la de otros peces. Los lugares donde los ataques son mayores esto es
debido a que en ciertas costas de algunos países no hay olas o en su defecto si
las hay no son lo demasiado grandes como para formar una barrera (rompiente) y
que los tiburones no puedan escuchar lo que pasa del otro lado. Tampoco es muy
buena la fama que les han hecho en
películas, como JAWS (la famosa película de Steven Spilberg) y documentales en
los cuales para atraerlos se ceba el agua, (arrojar sangre, pedazos de pescado y
aceites) y así los tiburones entran en un estado de frenesí devorador
incontrolable. Esto se da en el momento en que por determinadas circunstancias
se arroja al agua desechos de otros peces, sangre, aceites o en algunos casos se
ata un pedazo de pescado realizando una especie de carnada, lo cual atrae mucho
a los tiburones, los primeros que llegan al lugar comienzan a devorar la presa
pero a medida que van llegando otros tiburones mayor es la competencia y menor
la cantidad de presa por comer. Esto hace que los animales al estar tan
excitados y al haber poca comida, los tiburones empiezan a devorar cualquier
cosa que se les cruce en el camino.
Los científicos
afirman que cada año se producen alrededor de 100 ataques de tiburones a
humanos en todo el mundo, cuando el ser humano mata entre 30 y 100 millones de
tiburones al año. Durante mucho tiempo Australia oriental ha venido registrando
la mayor cantidad de ataques del mundo, sin embargo se ha reducido gracias a las
redes que fueron puestas a lo largo de las costas. En lo que se ha hecho para
prevenir estos ataques, se
encuentra el Archivo de Ataques de Tiburones, que estableció la marina en el año
1958 y financio hasta 1967, el cual sigue siendo una base de datos fiable con
relación a esta investigación, con mas de 1200 registros de ataques en todo el
mundo. Los países con mayor índice de ataques son: Australia, EE.UU., las
islas del Pacifico y Sudáfrica. En EE.UU. el 75% de los ataques tuvo lugar en
la costa este y el otro 25% en la costa de California, a lo largo de 200 kilómetros
de costa de han encontrado mas de la tercera parte de los ataques de tiburón
blanco. Generalmente el 90% de las víctimas de tiburón sobreviven a los
ataques.
Las
muertes relacionadas con el hundimiento del buque americano Indianápolis
durante la Segunda Guerra Mundial jugaron un papel muy importante para este
estudio.
Los tiburones
pueden atacar en cualquier lugar en el que la gente se encuentre nadando en el
agua, este es el motivo por el cual la mayoría de los ataques tienen lugar en
verano a una profundidad no mayor a los dos metros. Cuando un tiburón ataca
generalmente lo hace en los brazos, las manos, las piernas y los pies.
Según
información recopilada por la American Elasmobrach Society, la cual se dedica
al estudio de tiburones vivos y sus fósiles. Sugiere que los ataques han
aumentado en la ultima década (1990) en todo el mundo.
Esto dio como
resultado que algunas teorías salieran a la luz. Es injusta la mala reputación
que se le ha otorgado al tiburón, debido a que el 80% de las mas de 350
especies no son capaces de herir a un ser humano, entre los cuales se encuentran
los que viven en las profundidades, los árticos y otros que ni siquiera poseen
dientes, dice Terri Behling, portavoz del laboratorio Mote Marine Lab en
Sarasota, Florida.
Quizás el
incremento en los ataques se deba a que mayor cantidad de gente esta entrando en
el agua. Lo cierto es que los tiburones no buscan a los humanos sino que se
encuentran por casualidad. Por desgracia la única forma que tienen los
tiburones de investigar es mordiendo.
¿Por que
atacan los tiburones?
Lo que se
desconoce sobre el comportamiento del tiburón todavía es demasiado, sin
embargo algunos investigadores han dado algunas explicaciones razonables, las
cuales nos indican el parecido que hay entre el alimento habitual. Desde abajo,
el gran parecido del hombre en una tabla de surf con un lobo marino, foca o león
marino, es impresionante. Cuando el tiburón se ha dado cuenta de que lo que
mordió no conforma su dieta habitual suelta su víctima y vuelve a buscar otra
comida.
¿Cómo atacan los tiburones?
El tiburón
utiliza todos sus sentidos para detectar a una supuesta presa que esta herida.
Esto es debido a que los movimientos de un bañista o un submarinista en el agua
pueden sonar iguales al de un pez o una foca heridos. Los olores, también
alertan al tiburón de la presencia de otro ser vivo. El tiburón concluye su
exploración a través del contacto físico. El ataque mas común es el
“repentino y breve” en el que el tiburón hiere o muerde a su víctima y
después se aleja, este ataque suele darse en aguas turbias donde el tiburón
confunde a su presa con una foca. El ataque “por aturdimiento” es mas grave,
luego de un golpe seco contra la presa, por medio de los electro receptores
determina si tiene vida, si es así es probable que ataque. Durante un ataque
“premeditado”, La víctima no recibe ningún tipo de aviso, sencillamente el
tiburón se lanza desde abajo y lo muerde. Tanto en un ataque por aturdimiento
como en el premeditado suele morder varias veces.
Hay algunas
ocasiones en el tiburón realiza contorciones o movimientos característicos
antes de atacar. Repliega las aletas pectorales, arquea la espalda y levanta el
hocico.
La mejor defensa:
Se ha
comprobado que no hay un repelente efectivo contra los tiburones, se han probado
centenares de compuestos: cloro, gases venenosos, vibraciones de sonido. En 1958
se creo la Shark Research Panel (Junta
de Investigaciones sobre el Tiburón) la junta la componían treinta y seis
científicos, bajo la jefatura del doctor Perry Gilbert. En los trece años
siguientes probaron doscientos repelentes biológicos y químicos, incluidos la
nicotina, estricnina y otros venenos. Algunos fueron inyectados, otros disueltos
en el agua, pero al final los científicos tuvieron que reconocer su derrota.
Muchos de los productos probados no tuvieron ninguna repercusión, mientras que
otros calmaban o mataban al tiburón pero no lo suficientemente rápido como
para evitar un ataque. Lo más efectivo hasta el momento fue una especie de vara
con clavos en uno de sus extremos, la cual se utiliza para pegarle al tiburón
cuando este se acerca mucho. Otra invención similar es el bastón explosivo
cuyo dispositivo funciona al hacer contacto con el animal. Lo que también se
utiliza como un arma de defensa es la pistola de carbono, la cual dispara dardos
que al incrustarse en el tiburón lo llenan de gas y lo llevan hasta la
superficie, para luego morir.
En el caso de
encontrarse con un tiburón abajo del agua lo primero que debe hacer es quedarse
quieto y tratar de permanecer tranquilo, aunque esto parezca imposible de
realizar estando con un tiburón bajo el agua. En el caso de que el animal
intente atacarlo, debe tratar de golpearle el hocico tan fuerte como pueda, ya
sea con las manos o con los pies.
La fabricación
del traje Neptunic, el cual es una malla metálica, contribuyo mucho en cuanto a
la protección de ataques de tiburones. A la distancia se parece a un traje común
de buceo pero si lo miramos de cerca nos damos cuenta de que esta compuesto por
alrededor de unas 400.000 anillas de acero. Esta malla no le dificulta la
movilidad al buzo y aparte lo protege, impidiendo que los dientes del tiburón
penetren las anillas. Siempre y cuando nos refiramos a un tiburón de tamaño
mediano a chico. Otra protección que se ha creado para las sobrevivientes de
naufragios y accidentes aéreos fue la “pantalla anti-tiburones”, Creada por
la marina de los Estados Unidos, la cual consistía en una bolsa cilíndrica de
plástico y oscura, que estaba compuesta de tres anillas que debían ser
infladas por el superviviente
Cuando se
trabaja bajo el agua, los fotógrafos suelen usar jaulas de acero, como así
también los investigadores. No todos se sienten cómodos en las jaulas, las que
no permiten demasiada movilidad y están a merced de los movimientos de las
corrientes.
Algunos, los
que se aventuran en las aguas abiertas sin la protección de las jaulas, llevan
palos con púas que sobresalen en
una de las puntas. Otra protección son las pistolas de dióxido de carbono, la
cual dispara un dardo que forma una bolsa de aire haciendo que el tiburón se
eleve a la superficie y muera. Otro es el bastón explosivo, que al contacto con
el tiburón explota.
El primer
repelente químico natural que se conoció fue la holoturina, la cual se puede
encontrar en el colombro de mar. Cuando algún tiburón captura a este pez lo
suelta inmediatamente. Es por eso que se ha demostrado mayor interés en
estudiar estos repelentes y no productos químicos. Otro caso es el lenguado de
Moisés del mar rojo quien segrega una sustancia lechosa por todo su cuerpo y lo
convierte en una presa desagradable para el tiburón. El repelente es una proteína
ácida.
El tema de la
protección se trata de que tanto el tiburón como el ser humano puedan habitar
las aguas con tranquilidad, y no de protegerse tanto que se llega al extremo de
aniquilar al tiburón.
¿Qué
defensas tiene el delfín contra los tiburones?
Los delfines
cuando se ven amenazados por algún tiburón, lo rodean por todas partes hasta
que el tiburón se marcha. En el caso de que así no sea estos lo atacan
golpeando con sus hocicos el vientre del tiburón.