Olfato
Tienen un
gran sentido del olfato, mas de la mitad del cerebro esta destinada a este
sentido, pueden detectar una partícula de sangre en un millón de partículas
de agua. El tejido nasal se compone de pequeñas células que reciben importante
información. Así pueden detectar olores en el agua, como los humanos lo
hacemos en el aire.
Las narinas se sitúan en la parte delantera del hocico, estas están
formadas por pliegues de tejido que contienen células muy pequeñas sensibles a
los olores emitidos por cualquier criatura viviente. Cada una posee dos fosas
separadas, donde, mientras el tiburón nada entra el agua por una de las narinas
pasando por las células sensoriales, las cuales transmiten los impulsos eléctricos
al cerebro y por ultimo el agua sale por la otra narina sale.
Muchos
estudios en cautiverio y en su entono natural han dado como resultado la gran
capacidad del tiburón con respecto al olfato. En laboratorio se han estudiado
los diferentes cambios eléctricos del tiburón a distintas soluciones químicas.
Las sustancias químicas que lo atraen como pueden ser algunos componentes de la
carne, la sangre y algunos encontrados en la piel y en el excremento de los
peces. En mar abierto estas sustancias provocaron que se acercaran. En ciertos
tiburones coralinos de puntas negras y grises que habían sido privados de
alimento, fueron capaces de detectar extractos de mero en una concentración de
una parte en diez mil millones de parte de agua.
Se cree también
que es utilizado en la reproducción ya que la hembra produce feromonas que
atraen a los machos y los hacen saber que están listas para aparearse.