Dientes

A menudo los tiburones pierden dientes en un ataque, lo bueno es que detrás de los dientes funcionales hay múltiples filas (cinco, seis o veinte en algunos casos) de dientes de repuesto. Pueden llegar a perder miles de dientes en su vida, un tiburón puede llegar a tener hasta 3000 dientes en su boca. Los tiburones jóvenes llegan a cambiar sus dientes semanalmente, pero a medida que van creciendo transcurre aproximadamente cada mes. Ciertos tiburones suelen cambiar toda una fila de una vez, mientras que otros los van cambiando de a uno.

Como no pueden mover sus mandíbulas de lado a lado es que no pueden masticar la comida, es por esto que se la tragan entera si el pedazo es lo suficientemente pequeño, sino lo muerden hasta hacerlo mas chico y así poder tragarlo. La forma y tamaño de los dientes determina la dieta del tiburón, algunos los tienen planos y romos para poder despedazar cangrejos y otros crustáceos. Otras especies los tienen puntiagudos y largos, como los del gran tiburón blanco, los cuales son los mas grandes entre todas las especies de tiburones y llegan a medir hasta seis centímetros. Estos dientes están diseñados para que el tiburón se alimente de presas mas grandes como focas, lobos y elefantes marinos y ballenas en ciertas ocasiones. No se han encontrado dos especies de tiburón con exactamente el mismo tipo de diente, todos son distintos.

Los que filtran su alimento como el tiburón ballena, el peregrino y el boquiancho, poseen los dientes demasiado pequeños con respecto al tamaño de su cuerpo. Esto se debe a que estas especies no utilizan sus dientes para morder sino que se alimentan filtrando el agua.

La mayoría de los tiburones poseen mandíbulas protráctiles, esto quiere decir que no están unidas al cráneo, como la suelen tener el resto de los animales. Las mandíbulas del tiburón están sujetas por músculos y ligamentos, los cuales pueden cuando el tiburón se dispone a comer puede lograr una apertura casi vertical, como así también puede empujarla hacia abajo.